Un curso sobre atención al cliente presenta una negociación entre grandes compañías. Quien lo estudia trabaja en una recepción y se pregunta cómo utilizar lo aprendido. Los ejemplos en cursos online necesitan una relación comprensible con las situaciones que encontrará el alumnado.
La escena es ficticia. El contenido puede explicar bien un concepto y elegir, sin embargo, un contexto que obliga al lector a hacer demasiadas traducciones. Primero tiene que entender el negocio imaginado; después, averiguar qué parte le sirve.
Al crear una actividad, conviene definir qué decisión se quiere practicar y qué información necesita la persona para tomarla. El ejemplo se construye alrededor de ese objetivo.
Los ejemplos en cursos online empiezan por conocer al alumnado
Antes de redactar un caso, pregunta qué trabajos realizan las personas destinatarias y qué experiencia tienen. No basta con saber que pertenecen al sector comercio o al ámbito sanitario.
Interesa conocer sus tareas, las herramientas disponibles y las decisiones que pueden asumir. Dos personas del mismo sector pueden necesitar situaciones diferentes porque sus responsabilidades son distintas.
También conviene aclarar qué conocimientos previos requiere el ejemplo. Si utiliza vocabulario o procesos que todavía no se han explicado, quizá termine evaluando esas carencias en lugar del objetivo previsto.
La información del encargo ayuda a concretarlo. En nuestra guía sobre cómo preparar un briefing de contenidos formativos explicamos qué datos reunir para iniciar el proyecto.
Elige una decisión que se pueda reconocer
«Mejorar la comunicación» es un objetivo amplio. «Elegir qué pregunta hacer antes de proponer una solución» permite crear una situación concreta.
Imagina que el alumno debe atender una petición que llega incompleta. El caso necesita mostrar qué información falta, qué sabe la persona que atiende y qué opciones tiene para continuar.
Después, revisa si la decisión corresponde a su función. Pedir al alumno que autorice algo fuera de su responsabilidad puede alejar la actividad de su realidad profesional.
Un ejemplo útil deja claro qué ocurre, qué debe decidirse y con qué información. Los detalles adicionales deben servir a esa tarea.
Cómo adaptar ejemplos en cursos online sin cambiar el concepto
Un mismo criterio puede trabajarse en varios entornos. Por ejemplo, confirmar una necesidad antes de responder puede aparecer en una reserva, una consulta administrativa o una compra.
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Entorno ficticio |
Petición inicial |
Decisión que se practica |
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Recepción de alojamiento |
Una persona pide cambiar su reserva. |
Aclarar fechas y condiciones antes de ofrecer opciones. |
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Soporte administrativo |
Un compañero solicita un documento sin concretar cuál. |
Confirmar la versión y la finalidad. |
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Comercio |
Un cliente pide un producto para una necesidad poco definida. |
Preguntar qué uso necesita antes de recomendar. |
Los casos son ilustrativos. Cambia el contexto y se mantiene el criterio: reunir información relevante antes de plantear una respuesta.
La adaptación exige revisar los hechos y las opciones. Sustituir el nombre de una empresa por otro no basta si la actividad sigue describiendo tareas ajenas al público.
Decide qué detalles necesita el caso
Una historia extensa puede incluir datos que no ayudan a decidir. Revisa cada detalle y pregunta si cambia la interpretación de la situación.
Por ejemplo, la fecha de una reserva puede ser imprescindible. El color de la oficina probablemente no lo sea, salvo que forme parte del contenido que se trabaja.
Asimismo, utiliza lenguaje que el alumnado pueda comprender. La orientación de W3C sobre palabras claras recomienda un vocabulario comprensible para las personas destinatarias. Un término especializado debe explicarse cuando el objetivo lo requiera.
Conservar los datos necesarios y retirar distracciones permite revisar mejor si el ejercicio responde a lo que se quería enseñar.
Trabaja con situaciones ficticias y plausibles
No necesitas reproducir un expediente real para representar un problema profesional. Puedes construir un caso ficticio que conserve la decisión, las restricciones y la información relevantes.
Identifica expresamente su carácter ilustrativo. Si utilizas datos aportados por un cliente, revisa permisos, confidencialidad y riesgos de identificación antes de incorporarlos.
También conviene evitar que todos los personajes representen el mismo perfil o que unos grupos aparezcan siempre asociados al error. La variedad debe responder al público y al objetivo del contenido.
El realismo se puede comprobar con una revisión profesional: ¿esa petición se entiende?, ¿la persona tendría esa información?, ¿las alternativas son viables dentro de su función?
Revisa los ejemplos en cursos online con una prueba breve
Antes de cerrar una actividad, pide a una persona del perfil destinatario que explique qué cree que ocurre. Observa dónde necesita contexto y qué interpreta de forma diferente a la prevista.
Esta revisión es una propuesta editorial, no una garantía de aprendizaje. Sirve para detectar dudas que el equipo autor quizá ya no percibe por conocer la historia.
· ¿Se reconoce la tarea sin una explicación adicional?
· ¿Están disponibles los datos necesarios para decidir?
· ¿Las opciones corresponden al papel del personaje?
· ¿La dificultad procede del objetivo del curso?
· ¿Se explica el criterio que permite revisar la decisión?
Si aparecen dificultades, modifica el caso y vuelve a comprobarlo. Guarda el criterio de revisión para mantenerlo en otras unidades.
Construye una secuencia de casos con un propósito
Una primera actividad puede presentar una situación con pocos elementos. Después, puedes añadir una condición que obligue a aplicar el mismo criterio en otro contexto.
Por ejemplo, tras aclarar una petición sencilla, introduce dos necesidades que deben distinguirse. La dificultad aumenta por la decisión que hay que tomar, sin depender de instrucciones confusas.
Esta secuencia también permite revisar la coherencia entre explicaciones y ejercicios. El alumnado debe encontrar en los contenidos los recursos que necesita para afrontar cada actividad.
Crear ejemplos en cursos online forma parte del diseño del contenido
En Hypatia Conocimiento creamos contenidos y ofrecemos asesoramiento editorial para empresas y entidades. El diseño de casos, ejercicios y recursos parte del público y de los objetivos del proyecto.
Si vas a encargar un curso, comparte tareas, perfiles y situaciones que quieras trabajar. Con esa información podemos valorar cómo representarlas y qué contenido necesita cada actividad.
El próximo ejemplo puede empezar con una pregunta sencilla sobre el trabajo del alumno. Esa respuesta ayudará a construir una situación que tenga sentido para quien aprende.
Preguntas frecuentes
¿Qué hace que un ejemplo formativo sea relevante?
Que se relacione con una tarea y una decisión comprensibles para el alumnado. Debe aportar la información necesaria y ajustarse a su experiencia y responsabilidades.
¿Basta con cambiar los nombres de un caso genérico?
No siempre. También hay que revisar tareas, lenguaje, herramientas, restricciones y alternativas. La adaptación debe conservar el objetivo y representar el contexto del público.
¿Los casos deben basarse en clientes reales?
No. Se pueden crear situaciones ficticias y plausibles, identificadas como tales. Si se usan materiales reales, hay que revisar permisos, confidencialidad y riesgos de identificación.
¿Cómo sé si un ejemplo se entiende?
Puedes pedir a una persona del perfil destinatario que explique la situación y la decisión. Sus dudas permiten revisar el contexto, las instrucciones y los datos aportados.
¿Conviene utilizar varios casos para un mismo concepto?
Puede ser útil si cada caso cumple un propósito y permite aplicar el criterio en condiciones diferentes. La secuencia debe planificarse según el objetivo y la dificultad prevista.